El Modelo de Vivienda Social de Baleares gana el OBEL Award 2026

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El Modelo de Vivienda Social de Baleares ha sido reconocido con el OBEL Award 2026, uno de los premios internacionales que reivindican la capacidad de la arquitectura para generar impacto social y ambiental. El galardón no distingue esta vez un edificio concreto, sino una transformación completa de la forma de promover, diseñar, construir y gestionar vivienda pública desarrollada en las Islas Baleares entre 2019 y 2023.

Impulsado desde el Instituto Balear de la Vivienda (IBAVI) y desarrollado bajo el liderazgo de Cris Ballester Parets y Carles Oliver Barceló, el modelo convirtió la administración pública en un espacio para experimentar con materiales locales, estrategias climáticas pasivas, nuevos sistemas de contratación, tipologías domésticas más flexibles y formas de mantener la vivienda protegida permanentemente dentro del parque público.

El reconocimiento ha sido anunciado este 1 de septiembre dentro del ciclo 2026 de OBEL, dedicado este año al concepto Systems’ Hack: una llamada a utilizar la arquitectura no solo para resolver problemas concretos, sino para intervenir sobre los sistemas que los producen.

Un premio no a un edificio, sino a un sistema

La excepcionalidad del OBEL Award 2026 está precisamente aquí.

El jurado no ha seleccionado una promoción determinada del IBAVI, sino un modelo de trabajo capaz de conectar política pública, diseño arquitectónico, recursos locales, construcción, responsabilidad ambiental y gestión de vivienda dentro de un único sistema.

Entre 2019 y 2023, la vivienda pública balear se convirtió así en un laboratorio distribuido entre Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. Cada promoción permitía ensayar una determinada estrategia y trasladar los conocimientos obtenidos a los proyectos siguientes.

El planteamiento encaja directamente con Systems’ Hack, el tema elegido por OBEL para 2026. Frente a sistemas de producción lineales, cadenas de suministro fragmentadas y estructuras administrativas rígidas, el premio busca arquitecturas capaces de modificar desde dentro las reglas con las que tradicionalmente opera el entorno construido.

En Baleares, ese «hackeo» comenzó precisamente dentro de la propia administración.

De cliente público a agente activo

Uno de los cambios esenciales fue abandonar la idea de que la administración debía limitarse a proporcionar un solar, redactar unas condiciones y contratar posteriormente una solución arquitectónica.

El IBAVI comenzó a desarrollar capacidad técnica interna, a utilizar los concursos como instrumentos de investigación y a conectar el conocimiento generado en diferentes promociones. La innovación dejaba así de depender exclusivamente de la iniciativa aislada de cada estudio para convertirse en una estrategia acumulativa.

Esta transformación permitió abordar simultáneamente cuestiones que habitualmente aparecen separadas: coste, emisiones, disponibilidad de materiales, confort climático, flexibilidad doméstica, mantenimiento y capacidad productiva local.

Seis cambios para transformar la vivienda pública

Diagrama del Modelo de Vivienda Social de Baleares premiado con el OBEL Award 2026
Diagrama del Modelo de Vivienda Social de Baleares, reconocido por OBEL por transformar de forma conjunta contratación, recursos, diseño, construcción y gestión de vivienda pública.

El Modelo de Vivienda Social de Baleares puede explicarse a través de seis transformaciones interconectadas.

De las cadenas globales a los recursos del territorio

La primera consiste en observar qué puede ofrecer cada isla antes de decidir cómo construir.

El modelo desarrolló un Mapa de Recursos para evaluar materiales, capacidad industrial y conocimientos disponibles atendiendo a cuestiones como huella de carbono, disponibilidad, comportamiento, coste y posibilidad de utilización a mayor escala.

Esta estrategia permitió recuperar materiales y sistemas profundamente vinculados a las islas, desde la piedra de marés hasta bloques de tierra, madera, cerámica o soluciones constructivas tradicionales reinterpretadas desde las necesidades contemporáneas.

De la dependencia mecánica a la arquitectura climática

El segundo gran cambio afecta al comportamiento ambiental de los edificios.

Orientación, ventilación cruzada, inercia térmica, protección solar y espacios intermedios se utilizan para reducir la necesidad de climatización mecánica y, con ella, tanto las emisiones como el gasto energético de las familias.

Sostenibilidad y política social dejan así de plantearse como problemas independientes: reducir la demanda energética de una vivienda pública significa también reducir su coste de uso.

Del dormitorio a la casa democrática

El modelo cuestiona también las jerarquías tradicionales de la vivienda.

Habitaciones de dimensiones equivalentes, cocinas integradas en posiciones centrales, espacios comunicantes y distribuciones capaces de cambiar con el tiempo permiten responder a estructuras familiares y formas de convivencia cada vez más diversas.

El objetivo no consiste simplemente en construir el máximo número de dormitorios, sino en generar viviendas capaces de admitir distintas formas de habitar y transformarse sin grandes intervenciones.

De la entrega inmediata al valor público permanente

Otra de las decisiones fundamentales fue reforzar un modelo de alquiler público que mantiene las viviendas dentro del patrimonio de la administración.

El valor producido mediante suelo, financiación y recursos públicos no termina así incorporándose posteriormente al mercado privado, sino que permanece disponible para futuras generaciones.

Del proyecto aislado al aprendizaje colectivo

Quizá la transformación menos visible y, al mismo tiempo, una de las más importantes sea entender cada edificio como parte de una investigación común.

Materiales, costes, comportamientos y resultados se comparan entre promociones. Los errores y aciertos de un proyecto pueden modificar el siguiente, convirtiendo la construcción pública en un proceso acumulativo de conocimiento.

Peris+Toral: habitaciones iguales y arquitectura de tierra en Ibiza

43 viviendas sociales de Peris+Toral Arquitectes en Ibiza
Maria Teresa León 8–14, Ibiza. 43 viviendas públicas de Peris+Toral Arquitectes construidas mediante una matriz de habitaciones comunicantes y bloques de tierra compactada | Fotografía: José Hevia.

Entre las obras incluidas dentro del modelo aparecen las 43 viviendas públicas de Maria Teresa León 8–14, en Ibiza, desarrolladas por Peris+Toral Arquitectes.

El proyecto parte de una matriz de habitaciones comunicantes de aproximadamente 12 metros cuadrados. En lugar de establecer desde el principio una jerarquía rígida entre dormitorio principal, dormitorios secundarios y otras estancias, las piezas adquieren dimensiones semejantes y pueden modificar su uso con el tiempo.

Grandes puertas conectan los espacios y favorecen tanto las relaciones visuales como la ventilación cruzada. La cocina-comedor ocupa una posición central y funciona simultáneamente como estancia y distribuidor.

La construcción mediante bloques de tierra compactada añade además una dimensión material y ambiental a la propuesta.

Esta investigación sobre espacios intermedios, adaptabilidad y vivienda colectiva continúa siendo central en el trabajo del estudio. En Arquitectura en Blanco puede verse también en las 40 Viviendas Sociales en Masnou Air Passage de Peris+Toral Arquitectes, donde terrazas, galerías y espacios comunitarios vuelven a actuar como herramientas climáticas y sociales.

08014 Arquitectura: cuatro patios bioclimáticos en Platja d’en Bossa

24 viviendas públicas Pere Matutes 72 de 08014 Arquitectura en Ibiza
Pere Matutes 72, Ibiza. 24 viviendas públicas de 08014 Arquitectura, una de las promociones que forman parte del Modelo de Vivienda Social de Baleares reconocido con el OBEL Award 2026 | Fotgrafía: Pol Viladoms

También en Ibiza se encuentran las 24 viviendas públicas de Pere Matutes 72, de 08014 Arquitectura.

La promoción se sitúa en Platja d’en Bossa, dentro de un tejido condicionado en gran medida por la arquitectura asociada al turismo. El edificio responde mediante una pieza compacta cuya organización interior se articula alrededor de cuatro atrios bioclimáticos.

Estos vacíos ayudan a regular las condiciones ambientales y permiten introducir ventilación e iluminación en el interior del bloque. La materialidad combina, entre otros sistemas, muros de termoarcilla y elementos de madera, buscando reducir el impacto ambiental sin renunciar al comportamiento climático.

El proyecto fue además reconocido en la XVI Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, cuya ficha de Pere Matutes 72 permite consultar detalladamente la intervención.

No es el único ejemplo del sistema IBAVI que Arquitectura en Blanco tiene ya publicado en Ibiza. Las Viviendas Sociales en Ibiza de RipollTizon Estudio de Arquitectura trabajan igualmente con ventilación cruzada, porosidad, iluminación natural y tipologías capaces de admitir distintas configuraciones domésticas.

DATAAE: vivienda, patio y ventilación en Palma

35 viviendas sociales Fornaris 34 de DATAAE en Palma de Mallorca
Fornaris 34, Palma. 35 viviendas sociales de DATAAE organizadas alrededor de un patio interior naturalizado | Fotografía: Adrià Goula.

En Mallorca, DATAAE desarrolló las 35 viviendas sociales de Fornaris 34, en Palma, otra de las promociones integradas en el periodo reconocido por OBEL.

El proyecto de vivienda social de DATAAE en Palma organiza las viviendas alrededor de un patio interior naturalizado y utiliza pasarelas de acceso para construir una transición entre espacio comunitario y doméstico.

La disposición permite que todas las viviendas dispongan de una importante ventilación cruzada, aprovechando el embat, la brisa marina característica de Mallorca, y combina esta estrategia con una envolvente y una solución constructiva orientadas a reducir significativamente el consumo energético.

El modelo balear demuestra así que la innovación no depende de una única expresión formal. Estudios diferentes producen arquitecturas diferentes, pero comparten objetivos, conocimiento y criterios comunes.

Una red de proyectos repartida por las islas

La dimensión del modelo resulta todavía más evidente al observar el conjunto.

Desde Ibiza hasta Mallorca o Menorca, numerosas promociones ensayan formas distintas de recuperar materiales locales, introducir ventilación natural, construir espacios intermedios o adaptar la escala de la vivienda colectiva a tejidos urbanos muy diferentes.

En Es Migjorn Gran, por ejemplo, las 9 Viviendas Sociales de MIBA Architects + SIMBIOTIQA recuperan sistemas vinculados a la economía local, la piedra de marés, la madera y estrategias pasivas propias de la arquitectura insular.

La Casa de la Arquitectura ha reunido buena parte de esta producción en el recorrido Illes Balears. Vivienda pública, clima y recursos, donde el modelo puede leerse como un conjunto de experiencias conectadas más que como una colección de edificios independientes.

Por qué el OBEL 2026 resulta especialmente relevante

Desde su creación en 2019, OBEL ha ampliado deliberadamente aquello que puede considerarse una aportación arquitectónica.

Entre sus anteriores reconocimientos aparecen el Water Garden de Junya Ishigami, Anandaloy de Anna Heringer, la Ciudad de los 15 Minutos de Carlos Moreno, Seratech, Living Breakwaters de Kate Orff, el colectivo mexicano C733 o HouseEurope!.

La elección del modelo balear continúa esa trayectoria, pero añade una cuestión particularmente relevante en el contexto europeo actual: la crisis de acceso a la vivienda no puede abordarse únicamente diseñando mejores edificios si permanecen intactos los sistemas que determinan cómo se encargan, financian, construyen y gestionan.

Ese es precisamente el argumento que el jurado ha reconocido en Baleares.

No se premia una forma arquitectónica que pueda reproducirse de manera idéntica en otro lugar. Se reconoce un método adaptable, capaz de utilizar las condiciones económicas, materiales, climáticas e industriales de cada territorio como punto de partida.

La administración pública como laboratorio de arquitectura

El OBEL Award 2026 sitúa así a la vivienda pública española dentro de una discusión arquitectónica internacional que va mucho más allá de la producción de nuevos edificios.

El trabajo desarrollado por IBAVI demuestra que la administración también puede producir investigación arquitectónica, asumir riesgos controlados, aprender de sus propias obras y utilizar contratación, normativa y financiación como herramientas de proyecto.

Para Arquitectura en Blanco, el reconocimiento resulta especialmente significativo porque muchas de estas viviendas recuperan cuestiones que atraviesan constantemente nuestra selección editorial: arquitectura mediterránea, luz natural, ventilación, materia local, espacios intermedios y una relación directa entre forma de habitar, clima y territorio.

Pero el principal aprendizaje del Modelo de Vivienda Social de Baleares quizá esté un paso antes de la propia arquitectura.

Antes de preguntarnos cómo debe ser una vivienda pública, el modelo propone revisar el sistema que hace posible construirla. Y el OBEL Award 2026 reconoce precisamente esa transformación.

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Noticia publicada: 1 de septiembre de 2026 - Última modificación : 1 de septiembre de 2026

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