SAOTA ha recibido la SAIA Gold Medal for Architecture 2026, la máxima distinción concedida por el South African Institute of Architects. El reconocimiento marca además un hecho sin precedentes: por primera vez en la historia de la medalla, el premio se concede a un estudio de arquitectura y no a un arquitecto individual.
El galardón llega coincidiendo con el 40.º aniversario de SAOTA, fundada en Ciudad del Cabo en 1986. Cuatro décadas después, el estudio sudafricano se ha convertido en una práctica de alcance internacional, con proyectos desarrollados en 86 países y 193 ciudades de seis continentes, pero manteniendo su único estudio de diseño en Ciudad del Cabo.
Una medalla histórica para SAOTA
La SAIA Gold Medal for Architecture constituye el mayor reconocimiento que el South African Institute of Architects concede dentro de la profesión. Hasta ahora, su naturaleza había estado ligada al reconocimiento de trayectorias individuales.
La concesión de 2026 introduce, por tanto, un cambio significativo: SAOTA se convierte en la primera práctica arquitectónica reconocida colectivamente con la medalla. La decisión desplaza la atención desde la figura del arquitecto individual hacia una forma de autoría construida durante décadas por fundadores, socios, arquitectos, colaboradores y sucesivas generaciones de profesionales.
El propio estudio ha interpretado el reconocimiento desde esa dimensión colectiva. SAOTA considera especialmente significativo que la distinción proceda de la propia profesión y ha dedicado la medalla a todas las personas que han contribuido a construir la práctica durante sus cuatro décadas de actividad.
Cuarenta años desde Ciudad del Cabo
SAOTA nació en Ciudad del Cabo en 1986 y ha evolucionado desde un estudio liderado inicialmente por sus fundadores hasta una organización internacional dirigida actualmente por nueve principals.
Lo singular de ese crecimiento se encuentra también en su estructura. A pesar de desarrollar proyectos alrededor del mundo, el estudio de diseño permanece concentrado en Ciudad del Cabo, trabajando con arquitectos locales, ingenieros y consultores en cada uno de los territorios donde interviene.
Su alcance actual resulta difícil de separar de esa expansión internacional: 86 países, 193 ciudades y seis continentes, con aproximadamente el 85 % de sus clientes situados fuera de Sudáfrica. Una escala global construida sin abandonar la base desde la que nació el estudio.
La arquitectura residencial continúa siendo el ámbito por el que SAOTA es probablemente más reconocida internacionalmente, aunque su actividad se ha extendido progresivamente hacia proyectos hoteleros, comerciales, educativos, espacios de trabajo y actuaciones de impacto social.
La vivienda como laboratorio arquitectónico

Es precisamente en la vivienda unifamiliar donde la relación de SAOTA con Arquitectura en Blanco resulta especialmente evidente.
Durante décadas, el estudio ha desarrollado casas en geografías extremadamente diferentes en las que aparecen de manera recurrente algunos temas: grandes planos horizontales, continuidad entre interior y exterior, luz natural, protección solar, paisaje, agua, patios, espacios intermedios y una materialidad frecuentemente clara y contenida.
No se trata únicamente de una cuestión estética. La arquitectura de SAOTA parte habitualmente de una lectura intensa del clima y de la topografía, utilizando la vivienda como instrumento para construir nuevas relaciones entre el espacio doméstico y el territorio.
Beyond: arquitectura frente al paisaje
Uno de los proyectos que mejor sintetiza esta aproximación es Beyond, terminado en 2018 sobre la pronunciada ladera de Nettleton Road, en Clifton, Ciudad del Cabo.
La vivienda se desarrolla verticalmente contra la montaña mientras sitúa los principales espacios de vida y la piscina en los niveles superiores, abiertos hacia el océano. Interior, terraza, agua y horizonte se construyen como una secuencia continua que aprovecha la excepcional posición entre Lion’s Head y las playas de Clifton.
Kloof House: capturar la luz y el territorio

También en Ciudad del Cabo, Kloof House explora la relación entre arquitectura, topografía y paisaje mediante una cubierta en forma de pirámide invertida que genera un lucernario perimetral alrededor del nivel superior.
El gesto permite incorporar a la vivienda vistas hacia Table Mountain, Lion’s Head, la ciudad y el cielo, convirtiendo los cambios de luz, el sol y la luna en parte de la experiencia doméstica. El proyecto, terminado en 2017, muestra hasta qué punto el lenguaje de SAOTA puede ser contundente formalmente sin perder una relación directa con las condiciones del lugar.
Luz, clima y paisaje frente a un estilo exportable
La expansión internacional de SAOTA podría haber derivado fácilmente en la repetición de una imagen reconocible independientemente del emplazamiento. Sin embargo, el propio estudio sitúa el origen de su arquitectura en principios aprendidos trabajando desde Sudáfrica: atención al paisaje, clima, luz y forma de habitar.
Estos principios se trasladan posteriormente a geografías radicalmente distintas, pero no deberían entenderse como un estilo cerrado que se exporta de un país a otro. La intención declarada es que cada proyecto responda al contexto específico en el que se construye.
Esa posición ayuda también a explicar la diversidad de una producción que actualmente va mucho más allá de la vivienda. Entre sus proyectos aparecen desde Kingsway Tower en Lagos o el New Engineering Building de la Universidad de Ciudad del Cabo hasta proyectos hoteleros como Amanruya, en Bodrum, o Six Senses The Palm, en Dubái.

Una medalla que reconoce una práctica colectiva
La SAIA Gold Medal llega en un año especialmente simbólico para el estudio. SAOTA celebra en 2026 cuatro décadas de actividad, y el reconocimiento se plantea precisamente como una valoración de esa trayectoria colectiva y de su aportación al entorno construido dentro y fuera de Sudáfrica.
La concesión resulta además interesante dentro de un año marcado por importantes reconocimientos internacionales a la trayectoria arquitectónica. En Arquitectura en Blanco hemos seguido también la concesión de la Medalla de Oro UIA 2026 a Eduardo Souto de Moura, aunque ambos galardones pertenecen a instituciones y contextos diferentes.
En el caso de SAOTA, la excepcionalidad reside en una decisión que puede tener una lectura más amplia para la profesión: reconocer que una trayectoria arquitectónica de cuarenta años puede ser también el resultado de una cultura de estudio y de una autoría compartida.
El aniversario continuará en octubre con “Shaped by Place: 40 Years of Architectural Practice”, una exposición de un mes de duración prevista en Ciudad del Cabo y dedicada a recorrer las cuatro décadas de trabajo del estudio.
La SAIA Gold Medal for Architecture 2026 reconoce así mucho más que una sucesión de edificios. Celebra la evolución de una práctica nacida en Ciudad del Cabo que ha convertido paisaje, clima, luz y forma de habitar en las herramientas para construir una arquitectura capaz de viajar por el mundo sin renunciar a su origen.





















