La vivienda se ubica en una parcela arbolada en el pinar de Aljaraque (Huelva). El volumen se asienta directamente sobre el terreno natural, respetando la pendiente y la vegetación existentes.
EMPLAZAMIENTO
La casa ocupa una posición precisa entre los troncos y delimita una esfera doméstica dentro de un paisaje amplio y cambiante. Su orientación y emplazamiento responden a la posición de los árboles y la incidencia solar, ajustando la geometría a las condiciones reales del sitio. La intervención se concentra en una huella clara que intensifica la relación con el suelo y la vegetación circundante.

VOLUMEN
El edificio está diseñado como un cuerpo compacto de una sola planta definido por planos continuos de yeso blanco. La geometría introduce una referencia estable dentro de un paisaje disperso. Las sombras en movimiento de los pinos se proyectan sobre sus superficies, marcando el paso del día y las estaciones. La forma construye un marco desde el cual el entorno se percibe con mayor intensidad y ofrece una escala doméstica reconocible en un territorio abierto.
LÍMITE Las ventanas están empotradas en el plano de la fachada, generando espesor y protección solar. La abertura se convierte en un lugar donde la luz se detiene antes de entrar. Desde el interior, el paisaje aparece enmarcado y cerrado, contenido por el espesor del muro. El sonido del viento entre las copas de los árboles, la vibración de las sombras en el yeso y la variación térmica entre sol y sombra forman parte de la experiencia diaria. El límite organiza esta transición y la concreta, permitiendo que el exterior se incorpore a la vida cotidiana sin diluir la condición doméstica del espacio.


ORGANIZACIÓN La casa se articula en torno a un patio central que organiza el programa y acompaña la vida diaria. Este vacío introduce luz en el corazón de la planta y facilita la ventilación cruzada, mejorando el confort durante todo el año. La disposición transversal permite la circulación del aire y el paso de la luz a través de la vivienda. Las habitaciones mantienen relaciones visuales que amplían la percepción espacial dentro de una superficie contenida y favorecen diferentes modos de uso.

MATERIA Y ENERGÍA Con 130 m² construidos y un presupuesto de 165.000 €, la construcción responde a una economía de medios asumida desde el principio. La compacidad del volumen, el grosor de las aberturas y la ventilación natural integran el comportamiento climático en la propia arquitectura. Los sistemas constructivos se resuelven con soluciones directas y duraderas, ajustadas a los recursos disponibles. La casa ajusta su consumo y su presencia a las condiciones del lugar, asumiendo que el entorno físico y energético es limitado.

PRESENCIA La precisión geométrica establece un punto estable dentro de un entorno abierto y transforma lo disperso en una experiencia reconocible. La casa no amplifica el paisaje ; lo concentra hasta convertirlo en un recuerdo.































