Un lugar entre el mar y el paisaje montañoso
Un lugar distante, accidentado y sereno, marcado por el contraste entre el calor y el frío.
Lejos de la agitación urbana y próximo al mar, este es un lugar de encuentro entre rocas y agua, que las rodea o golpea con un ritmo constante e irregular.
En el lugar, observamos la línea del mar en el horizonte que se prolonga y transforma en un paisaje montañoso y sinuoso.
Es un espacio de permanencia envuelto por el calor del sol y por la frescura del mar cuando se impone.
Es un lugar de memoria, de encuentro y de contemplación.
Una nueva casa a partir de la preexistencia


En este contexto, encontramos un volumen construido que se había alterado a lo largo del tiempo, en respuesta a las necesidades de los distintos propietarios. Sin establecer una relación significativa con el lugar, la construcción fue, en su mayor parte, demolida.
La nueva Casa Âncora fue diseñada con el propósito de insertarse en el lugar de forma natural y coherente. La propuesta se basa, así, en una relación de simbiosis entre construcción, lugar y forma, donde la contemplación y la integración en el lugar son primordiales.
Una vivienda organizada en dos plantas

El proyecto busca responder a las necesidades de la familia. Se trata de una vivienda compuesta por tres dormitorios, salas, cocina y tres baños. El programa se organiza en dos plantas: en la planta de entrada, correspondiente a la planta 0, se sitúan los espacios sociales, la cocina y una suite; en la planta superior, dos dormitorios y un baño.
Hormigón, piedra, barro y cal natural
El sistema constructivo es de estructura de hormigón o muros de piedra existentes revestidos con sistema ETICS. En el interior, pavimento cerámico de barro, paredes y techos de yeso proyectado a base de cal natural. Los baños están revestidos con azulejo.
El espacio exterior es natural, con vegetación autóctona. Los elementos constructivos de piedra, muros existentes, se mantienen.
Una forma determinada por la costa y las rocas

La proximidad a la costa, así como la irregularidad y la robustez de la masa rocosa en la que se inserta el proyecto, constituyen los aspectos determinantes para su diseño y materialización. A partir del análisis del lugar, dibujamos y organizamos los espacios y la forma.
La forma irregular de la propuesta, compuesta por un conjunto de alturas, volúmenes e inclinaciones, busca establecer una relación continua con la topografía y con la expresión natural del lugar, evocando una aglomeración rocosa.
Su materialización, irregular y casi aleatoria, se combina con la textura natural de la roca.
Aberturas orientadas hacia la línea de costa




La volumetría se presenta como un volumen denso, marcado por aberturas puntuales que refuerzan la sensación de proximidad a la costa. Estas aberturas, orientadas hacia la línea de costa, de forma perfecta —cuadrados—, de dimensiones y orientaciones variadas, nos crean sensaciones dispares del lugar. Es en la percepción de la línea de costa, en la observación del encuentro entre el mar y la tierra, donde el lugar revela su singularidad.
La cubierta como lugar de contemplación

Siempre presente la idea de proporcionar una experiencia sensorial del lugar, diseñamos una escalera que permite el acceso a la cubierta. Desde allí, desde esa losa plana y construida, se siente una conexión libre y directa con el mar y las rocas.
Es del mar, del sol y del suelo (rocas) de donde trazamos nuestra vivienda.



































































