El estudio sevillano Cruz y Ortiz Arquitectos, fundado por Antonio Cruz y Antonio Ortiz, ha sido distinguido con el Premio Nacional de Arquitectura 2025, concedido por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. El galardón, dotado con 60.000 euros, reconoce más de cinco décadas de trayectoria y una aportación fundamental a la arquitectura española contemporánea.
El reconocimiento, anunciado el 4 de noviembre de 2026, distingue una obra caracterizada por el rigor constructivo, la claridad espacial y la capacidad de abordar proyectos de muy diferente escala, desde viviendas y edificios públicos hasta grandes infraestructuras culturales, ferroviarias y deportivas.
Un reconocimiento a más de cinco décadas de arquitectura
El jurado del Premio Nacional de Arquitectura 2025 ha destacado la continuidad y coherencia de la trayectoria de Cruz y Ortiz, especialmente su contribución a la arquitectura pública y su capacidad para integrar las exigencias funcionales, técnicas y urbanas de cada proyecto.
La decisión pone en valor una manera de proyectar basada en la síntesis entre forma, construcción y uso, en la que las soluciones arquitectónicas surgen de interpretar las condiciones particulares de cada edificio.
El fallo también reconoce el compromiso del estudio con la enseñanza y la transmisión del conocimiento arquitectónico, desarrollado a través de su actividad académica en España y en distintas instituciones internacionales.
La candidatura fue presentada por el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), con el respaldo del Colegio Oficial de Arquitectos de las Islas Baleares y del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos.
Cruz y Ortiz: de Sevilla a la arquitectura internacional

Antonio Cruz Villalón (Sevilla, 1948) y Antonio Ortiz García (Sevilla, 1947) estudiaron arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid y comenzaron su actividad profesional en 1971.
En 1974 fundaron su estudio en Sevilla, ciudad desde la que iniciaron una trayectoria que posteriormente adquiriría proyección internacional, con oficinas en Ámsterdam y Lugano.
Entre sus primeras obras destaca el conjunto residencial de la calle Doña María Coronel, en Sevilla, una intervención especialmente valorada por su capacidad para integrar la vivienda contemporánea en un tejido urbano histórico.
Uno de los proyectos decisivos de su carrera fue la estación ferroviaria de Santa Justa, inaugurada en Sevilla en 1991. Su organización espacial, las grandes cubiertas y la claridad de los recorridos convirtieron el edificio en una referencia de la arquitectura de infraestructuras en España.
Por esta obra recibieron el Premio Nacional de Arquitectura en 1993, cuando el reconocimiento estaba vinculado a proyectos concretos. El galardón de 2025 supone, por tanto, una nueva distinción, esta vez al conjunto de su trayectoria profesional.
El Rijksmuseum de Ámsterdam, una de sus obras más reconocidas

La rehabilitación y ampliación del Rijksmuseum de Ámsterdam, reabierto en 2013, constituye uno de los hitos internacionales de Cruz y Ortiz Arquitectos.
La intervención permitió reorganizar los accesos, recuperar los patios interiores y adaptar el museo histórico a las necesidades de una gran institución cultural contemporánea.
El proyecto destaca por su equilibrio entre conservación patrimonial y transformación arquitectónica, así como por la integración de nuevas circulaciones y espacios públicos dentro del edificio original.

Esta obra recibió el Premio de Arquitectura Española Internacional del CSCAE y el Premio Europeo AADIPA de Intervención en el Patrimonio Arquitectónico, consolidando la proyección internacional del estudio.
Del estadio Metropolitano a los grandes equipamientos públicos

La trayectoria de Cruz y Ortiz también está estrechamente vinculada a la arquitectura deportiva.
Entre sus proyectos más conocidos destacan el Estadio de La Cartuja de Sevilla y la transformación del antiguo estadio de atletismo de la Comunidad de Madrid en el actual Estadio Metropolitano, sede del Atlético de Madrid.
Más recientemente, el estudio ha desarrollado, junto a Giraudi Radczuweit Architetti, la Arena Sportiva de Lugano, en Suiza, un equipamiento deportivo integrado en una operación de regeneración urbana.
Su trabajo incluye también estaciones ferroviarias, edificios universitarios, equipamientos culturales y proyectos residenciales, demostrando una capacidad de adaptación poco habitual a programas y contextos muy diferentes.
El Premio Nacional de Arquitectura 2025 reconoce una trayectoria de referencia
La decisión del jurado, adoptada el 22 de octubre y anunciada públicamente el 4 de noviembre de 2026, reconoce no solo la calidad de los edificios construidos por Cruz y Ortiz, sino también su contribución a la cultura arquitectónica y a la formación de nuevas generaciones.
Los arquitectos han desarrollado actividad docente en universidades internacionales y han participado en iniciativas como la Cátedra Blanca de Sevilla.
El Premio Nacional de Arquitectura 2025 reconoce así una trayectoria construida desde la continuidad, la precisión y la vocación pública, en la que la arquitectura se entiende como una disciplina capaz de integrar construcción, ciudad y vida cotidiana.
La distinción se suma a otros importantes reconocimientos profesionales recientes, como la Medalla de Oro de la Unión Internacional de Arquitectos 2026 concedida a Eduardo Souto de Moura, también recogida por Arquitectura en Blanco.





















