El AC Milan y el Inter de Milán han presentado el diseño de su nuevo estadio, un proyecto firmado por Foster + Partners y MANICA que sustituirá al histórico San Siro, también conocido como Estadio Giuseppe Meazza. El futuro recinto, denominado Generali Stadium, tendrá capacidad para 71.500 espectadores y aspira a convertirse en uno de los nuevos referentes de la arquitectura deportiva europea.
La presentación oficial tuvo lugar el 29 de octubre de 2026 en el Castello Sforzesco de Milán, con la participación de los arquitectos Norman Foster y David Manica. El anuncio supone un avance decisivo en un proceso de transformación urbana que lleva años generando debate en la ciudad italiana.
El nuevo estadio se construirá junto al actual San Siro, dentro de una operación urbanística de aproximadamente 281.000 m² que incorporará espacios públicos, zonas verdes, comercios y actividades de ocio. Está previsto que las obras comiencen en 2028 y que ambos clubes disputen sus primeros partidos en el nuevo recinto durante la temporada 2031/2032, siempre que se obtengan las autorizaciones necesarias.
Foster + Partners y MANICA: la arquitectura del nuevo San Siro

El diseño del Generali Stadium reúne la experiencia de dos estudios internacionales especializados en arquitectura e infraestructuras de gran escala.
Por un lado, Foster + Partners, fundado por Norman Foster, aporta una trayectoria marcada por la innovación estructural, la integración tecnológica y el diseño de grandes equipamientos. Por otro, MANICA, dirigido por David Manica, cuenta con una amplia experiencia en instalaciones deportivas internacionales.
La colaboración entre ambos arquitectos se remonta al desarrollo del nuevo estadio de Wembley, en Londres.
La propuesta para Milán presenta una estructura exterior de hormigón con grandes elementos en forma de X, que recorren las fachadas y participan en el soporte de la cubierta.

Esta estructura define la imagen arquitectónica del edificio y establece una relación con la tradición de ingeniería e innovación constructiva de la ciudad.
Sobre ella se dispone una gran cubierta de doble curvatura, de aproximadamente 244 por 270 metros, cuya geometría proporciona al conjunto una silueta reconocible.
Los accesos de forma romboidal conducen a espacios de circulación y vestíbulos panorámicos que conectan visualmente el interior del estadio con la ciudad.
Un estadio para 71.500 espectadores y dos aficiones históricas


El proyecto busca recuperar una de las características más reconocibles del actual San Siro: la intensidad de su ambiente durante los partidos.
El nuevo recinto contará con dos grandes niveles de gradas organizados de manera continua alrededor del terreno de juego, una disposición que pretende mejorar la visibilidad y aproximar a los espectadores a la acción.
En los fondos se situarán dos sectores especialmente inclinados, con capacidad para aproximadamente 11.700 aficionados cada uno.
Estos espacios reinterpretan las tradicionales Curvas, donde se concentran los seguidores más activos del Milan y del Inter.
La capacidad total prevista es de 71.500 localidades, incluyendo zonas de hospitalidad, asientos premium y espacios adaptados para personas con movilidad reducida.
Además de los encuentros de fútbol, el estadio podrá acoger conciertos y otros acontecimientos deportivos, como partidos de rugby y fútbol americano.
Sostenibilidad y regeneración urbana en Milán


La propuesta incorpora diferentes estrategias destinadas a reducir el impacto ambiental del edificio.
La cubierta integrará aproximadamente 27.500 m² de paneles fotovoltaicos, mientras que la ventilación natural contribuirá a regular las condiciones ambientales de determinados espacios.
También se prevén sistemas de recogida de agua de lluvia, reutilización de aguas grises e iluminación LED de alta eficiencia.
El estadio se plantea como una instalación completamente eléctrica y aspira a alcanzar la certificación ambiental LEED Gold.
No obstante, estos objetivos corresponden a la fase de diseño y deberán verificarse durante el desarrollo y funcionamiento del edificio.
La intervención trasciende el recinto deportivo. El plan urbanístico contempla la transformación de aproximadamente 281.000 m² del entorno de San Siro mediante nuevas áreas verdes, recorridos peatonales, espacios comerciales y equipamientos de ocio.
El objetivo es que el nuevo distrito mantenga actividad durante todo el año y no únicamente los días de partido.
¿Qué ocurrirá con el histórico estadio de San Siro?

La construcción del Generali Stadium abre también un debate sobre el futuro de uno de los edificios más reconocibles del fútbol europeo.
El actual San Siro fue inaugurado en 1926 como estadio del AC Milan y comenzó a ser compartido con el Inter en 1947.
A lo largo de su historia ha experimentado diferentes ampliaciones, entre ellas la importante transformación realizada con motivo del Mundial de Italia de 1990, que incorporó nuevas gradas, grandes torres exteriores y una cubierta.
Su arquitectura, marcada por las rampas helicoidales y una estructura monumental de hormigón, constituye una imagen inseparable de la historia deportiva de Milán.
La decisión de sustituirlo ha provocado controversia entre aficionados y defensores del patrimonio arquitectónico, que consideran que el edificio posee un valor cultural que trasciende su función deportiva.
Según los planes difundidos, el estadio actual continuará utilizándose hasta la apertura del nuevo recinto, tras la cual está prevista la demolición de gran parte de su estructura.
El proyecto plantea así una cuestión que va más allá del fútbol: cómo compatibilizar la modernización de las grandes infraestructuras deportivas con la conservación de edificios que forman parte de la memoria colectiva de una ciudad.
¿Cuándo estará terminado el nuevo estadio del Milan y el Inter?


El calendario anunciado por ambos clubes contempla el inicio de las obras en 2028 y la entrada en funcionamiento del Generali Stadium durante la temporada 2031/2032.
La operación está impulsada por el AC Milan y el Inter, respaldados por sus respectivos propietarios, RedBird Capital Partners y Oaktree.
El proyecto supone una de las mayores transformaciones recientes de la infraestructura deportiva italiana y pretende reforzar la posición internacional de ambos clubes.
Con el diseño de Foster + Partners y MANICA, Milán apuesta por una nueva arquitectura monumental que combinará ingeniería, tecnología y espectáculo deportivo.
La desaparición prevista de gran parte del antiguo San Siro y la construcción de su sucesor marcarán, sin duda, uno de los cambios arquitectónicos y urbanos más significativos de la ciudad en las próximas décadas.
La información oficial del proyecto puede consultarse en las páginas del Inter de Milán y del AC Milan.
La intervención también permite reconocer la diversidad de escalas del trabajo de Norman Foster, que recientemente presentó su primer reloj en colaboración con LEBOND Watches, un proyecto del que ya informamos en Arquitectura en Blanco.
















































