Miguel Fisac vuelve al centro del debate arquitectónico internacional en 2026. Con motivo del vigésimo aniversario de su fallecimiento, la Fundación Fisac participa en una doble cita dedicada a revisar el legado del arquitecto manchego: una exposición entre Ciudad Real y Newcastle y un congreso internacional en Bolonia centrado en su arquitectura sacra.

Un homenaje internacional a Miguel Fisac
El año 2026 marca dos décadas desde la muerte de Miguel Fisac, una de las figuras más singulares de la arquitectura española del siglo XX. Nacido en Daimiel en 1913, Fisac desarrolló una trayectoria marcada por la investigación material, la libertad formal y una constante voluntad de experimentar con la construcción.
Su obra resulta especialmente reconocible por el uso expresivo del hormigón, las célebres vigas-hueso y sus investigaciones con encofrados flexibles, capaces de transformar un material pesado en una superficie vibrante, casi textil. Esta dimensión técnica y plástica será precisamente uno de los ejes de las actividades organizadas en torno a su figura.

Una exposición entre Ciudad Real y Newcastle
La Fundación Fisac organiza una exposición binacional entre su sede en Ciudad Real y la Universidad de Newcastle, centrada en los encofrados flexibles y en la aportación del arquitecto al tratamiento del hormigón.
La primera muestra se inaugurará el 18 de junio de 2026 en la sede de la Fundación Fisac, situada en la calle Carlos López Bustos, 3, en Ciudad Real. La segunda fase tendrá lugar en el Farrell Centre de Newcastle durante el último trimestre de 2026.
La exposición permitirá revisar una de las líneas de investigación más personales de Fisac: su deseo de que el hormigón no ocultara su condición de material vertido, sino que conservara una memoria física de su proceso de ejecución.
Bolonia acoge el congreso “Forma, materia y luz”
La segunda gran cita será el congreso internacional “Miguel Fisac. Forma, materia y luz: la construcción del espacio sagrado”, que se celebrará en Bolonia los días 25 y 26 de junio de 2026. El encuentro está promovido por el Centro de Estudios Cherubino Ghirardacci y por la revista científica in_bo, de la Universidad de Bolonia, con la colaboración de la Fundación Fisac.
El congreso propone una lectura internacional de la obra de Fisac, con especial atención a su producción religiosa. Iglesias, capillas y espacios de espiritualidad serán analizados desde la relación entre estructura, materia, luz y atmósfera, cuatro conceptos esenciales para comprender su arquitectura.
La arquitectura sacra como laboratorio espacial
La obra religiosa de Miguel Fisac ocupa un lugar central en su trayectoria. Proyectos como el Teologado de San Pedro Mártir, la Iglesia de Santa Ana en Moratalaz o sus distintas aproximaciones al espacio litúrgico muestran una arquitectura donde la luz no aparece como un recurso decorativo, sino como una verdadera materia de proyecto.
En este sentido, el congreso de Bolonia no solo recupera la figura de Fisac desde una mirada histórica, sino que abre una conversación contemporánea sobre la vigencia de su arquitectura: la austeridad constructiva, la honestidad material, la precisión técnica y la capacidad de generar emoción desde medios aparentemente sencillos.

Miguel Fisac, una figura imprescindible para entender la modernidad española
La actualidad de esta exposición y congreso confirma el interés creciente por revisar el legado de Miguel Fisac más allá de sus obras más conocidas.
Su arquitectura sigue siendo relevante porque nunca se limitó a repetir una fórmula: pasó de la influencia organicista a la experimentación estructural, de las vigas-hueso a los encofrados flexibles, y de la tradición popular manchega a una modernidad profundamente personal.
Veinte años después de su muerte, Fisac continúa siendo una figura incómoda, libre y necesaria. Un arquitecto capaz de convertir la construcción en pensamiento y la materia en una forma de emoción.

















