Ubicada en Portugal, esta vivienda concilia claridad formal, eficiencia funcional e integración paisajística.
El proyecto se construye a partir de una volumetría depurada, compuesta por cuerpos diferenciados que se articulan con armonía y coherencia.
Sus formas puras, acentuadas por amplias superficies acristaladas, establecen una fuerte conexión entre el interior y el exterior. La vivienda garantiza una generosa entrada de luz natural en todos los espacios.

Las zonas sociales, orientadas al sur y al oeste, adquieren una relevancia especial dentro de esta estrategia de apertura. Los grandes ventanales permiten que el paisaje forme parte de la vida cotidiana y aseguran una ventilación cruzada eficaz, fundamental para el control térmico de la vivienda.
La construcción se basa en una marcada horizontalidad, buscando reducir su impacto visual sobre el terreno y potenciar la integración con la topografía existente. Cada volumen responde a una función específica, pero la plasticidad común de las formas garantiza unidad y equilibrio. Los retranqueos y salientes de las fachadas generan un sutil juego de luces y sombras que varía a lo largo del día, enriqueciendo la experiencia visual y espacial.




Hacia el sur y el oeste, una piscina desbordante se extiende hacia el horizonte, prolongando la mirada y reforzando la sensación de continuidad entre la arquitectura y el paisaje circundante.
En la fachada oeste, las terrazas exteriores protegidas por pérgolas ofrecen espacios de sombra e invitan a disfrutar prolongadamente de la vida al aire libre.

La orientación solar ha sido cuidadosamente estudiada para optimizar las ganancias térmicas y lumínicas, reduciendo la necesidad de consumos energéticos artificiales.
Los espacios interiores garantizan flexibilidad de uso y promueven una forma de habitar que valora la transparencia y la proximidad con la naturaleza.

La obra representa una síntesis entre rigor geométrico y sensibilidad contextual. La claridad de su volumetría, la sutil integración en el paisaje y su capacidad para ofrecer confort y calidad ambiental consolidan a la Casa PCG como una arquitectura que destaca tanto por su dimensión estética como por la experiencia cotidiana que brinda a sus habitantes.




































































