La vivienda se sitúa en una histórica plantación de manzanos en Skåne, rodeada de graneros tradicionales que reflejan la herencia agrícola de la región. Nuestra visión fue crear un granero contemporáneo que armonizara con su entorno, al tiempo que diluyera los límites entre los espacios interiores y exteriores.
El diseño combina de forma cuidadosa materiales, métodos constructivos y detalles tradicionales y contemporáneos para potenciar tanto la funcionalidad como el atractivo estético. Se emplean materiales naturales para reforzar la conexión entre el exterior y el ambiente interior.

El exterior presenta una fachada de revoco gris claro con textura, complementada por una cubierta metálica duradera y puertas correderas de madera envejecida. Estas puertas son una reinterpretación de las clásicas puertas de granero de madera, rediseñadas para permitir el paso de la luz, creando juegos dinámicos de sombras en el interior y reforzando la relación entre el dentro y el fuera.




En el interior, el diseño prioriza una atmósfera serena, caracterizada por una paleta de materiales naturales que favorece la calma. Las paredes blancas enlucidas potencian la sensación de amplitud, mientras que los suelos de hormigón pulido establecen una continuidad con el paisaje exterior.
El techo acústico de madera, diseñado a medida, mejora la calidad sonora y aporta calidez y tactilidad a todo el espacio. El uso de la madera en puertas, revestimientos de pared y elementos de cocina refuerza esta sensación acogedora, creando un ambiente invitante.

Este cuidadoso diálogo entre materiales genera una estética cohesionada que honra la artesanía tradicional y los materiales naturales. En conjunto, este granero contemporáneo refleja un equilibrio armonioso entre tradición e innovación, poniendo el acento en la sostenibilidad, la funcionalidad y una profunda conexión con su entorno natural.
































