Los Premios FAD 2026 ya tienen ganadores.
La 68.ª edición de estos galardones, considerados uno de los reconocimientos más relevantes de la arquitectura y el interiorismo en España y Portugal, ha vuelto a funcionar como un termómetro preciso del momento que atraviesa la disciplina: una arquitectura cada vez más atenta a la rehabilitación, la reutilización, la renaturalización urbana y la mejora de los edificios y espacios existentes.
En una edición marcada por la transformación de lo construido, el Premio FAD de Arquitectura 2026 ha recaído ex aequo en dos intervenciones que comparten una misma sensibilidad contemporánea: actuar sobre estructuras existentes para activar nuevas relaciones sociales, ambientales y urbanas. Los proyectos reconocidos han sido Recircular l’Eixample, en Barcelona, de Flexoarquitectura y addenda architects, y el Edificio para Infinito Delicias, en Madrid, de Husos y elii.
Premio FAD de Arquitectura 2026: Recircular l’Eixample e Infinito Delicias
El principal galardón de los Premios FAD 2026 reconoce dos formas complementarias de entender la arquitectura contemporánea: la intervención urbana sobre una manzana consolidada de Barcelona y la transformación de una antigua estructura industrial en Madrid.
Recircular l’Eixample: una manzana que vuelve a hacer ciudad
Recircular l’Eixample, de Flexoarquitectura y addenda architects, actúa sobre una manzana del barrio de la Sagrada Família en Barcelona, donde conviven el centro cívico, el mercado y la biblioteca. La intervención reorganiza estos equipamientos existentes y mejora su relación con el espacio público, introduciendo nuevos recorridos, conexiones interiores y espacios comunitarios.
El proyecto destaca por su capacidad para generar ciudad desde lo ya construido. No se trata únicamente de rehabilitar edificios, sino de crear nuevas sinergias urbanas entre programas públicos, mejorar la accesibilidad y reforzar la vida cotidiana del barrio. La arquitectura se convierte aquí en una herramienta de mediación entre escalas: el edificio, la manzana y la ciudad.

Infinito Delicias: biodiversidad, comunidad y rehabilitación industrial
El Edificio para Infinito Delicias, de Husos y elii, transforma una antigua estructura industrial entre medianeras en un equipamiento público de titularidad privada vinculado a la Fundación Daniel y Nina Carasso. La intervención se entiende como un ecosistema arquitectónico donde la vegetación, los huertos, la biodiversidad y las estrategias bioclimáticas forman parte esencial del proyecto.
Su interés no reside únicamente en la rehabilitación material del edificio, sino en la forma en que la arquitectura se convierte en soporte de nuevas relaciones sociales, ambientales y productivas. El atrio funciona como una plaza pública interior, mientras que la estructura se prepara para ser ocupada progresivamente por la vegetación. Es una arquitectura que no busca imponerse, sino actuar como catalizador ecológico y comunitario.

L’Anònima Manresana gana el Premio Re-FAD 2026
El Premio Re-FAD 2026, dedicado a reconocer las mejores intervenciones de rehabilitación, reutilización y regeneración, ha sido para L’Anònima Manresana, de Meritxell Inaraja.
El proyecto recupera una antigua central eléctrica de 1894 situada en el casco antiguo de Manresa y la transforma en un equipamiento público. La intervención libera el volumen original, reordena sus espacios interiores y refuerza la relación del edificio con la ciudad. La operación combina memoria industrial, eficiencia ambiental y uso cívico, demostrando cómo el patrimonio puede convertirse en una infraestructura contemporánea para la vida pública.

Premio FAD de Interiorismo 2026: vivienda en la calle Argumosa, Madrid
En la categoría de Interiorismo, el Premio FAD 2026 ha sido para la Reforma de Vivienda en la calle Argumosa, Madrid, de MAIO.
La intervención transforma una vivienda convencional en un interior de gran intensidad espacial. A través de recorridos diagonales, volúmenes curvos de madera y puertas-espejo, el proyecto multiplica la percepción del espacio y convierte el ámbito doméstico en una experiencia cambiante. La casa deja de entenderse como una suma de habitaciones para convertirse en un paisaje interior continuo, líquido y escenográfico.

Premio FAD de Ciudad y Paisaje 2026: Canòpia Urbana – Àmbit Túnels
El Premio FAD de Ciudad y Paisaje 2026 ha reconocido Canòpia Urbana – Àmbit Túnels, en Barcelona, de Agence TER, ACPA y Meta Engineering.
La intervención forma parte de la transformación del entorno de Glòries y plantea un cambio de paradigma: de la plaza dura del siglo XX al parque permeable, climático y biodiverso del siglo XXI. El proyecto trabaja con la idea de nodos y flujos, combinando espacios de estancia, recorridos peatonales, refugios de biodiversidad y nuevas continuidades verdes dentro de una de las áreas urbanas más complejas de Barcelona.

Premio FAD de Intervenciones Efímeras 2026: Limina
En Intervenciones Efímeras, el premio ha sido para Limina, de Garbizu Collar y KRI, una instalación desarrollada en Chillida Leku a partir del trabajo del artista Koen Vanmechelen.
La propuesta explora la relación entre arte, ciencia, política y naturaleza mediante una arquitectura ligera, metálica y temporal. Sus dispositivos expositivos no funcionan como un simple soporte, sino como una capa activa que amplifica el discurso de la exposición y propone nuevas formas de relación entre lo humano y lo no humano.

Premio FAD Internacional 2026: Abby Kortrijk, de Barozzi Veiga y Tab Architects
El Premio FAD Internacional 2026 ha sido para Abby Kortrijk, en Bélgica, de Barozzi Veiga y Tab Architects.
El proyecto transforma el conjunto histórico de la abadía de Groeninge en un espacio artístico contemporáneo. La intervención destaca por su precisión y por la forma en que lo nuevo dialoga con la preexistencia sin imponerse. La arquitectura trabaja desde la continuidad, la atmósfera y la escala, construyendo una relación sensible entre pasado y presente.

Premio FAD de Pensamiento y Crítica 2026
En la categoría de Pensamiento y Crítica, el premio se ha concedido ex aequo a Flotando en litio, de Marina Otero Verzier, y Hacia la ecomorfología. Entre la utopía y la realidad, de Anna Bofill Levi, con edición a cargo de Ana Gilsanz.
Ambas obras amplían el debate arquitectónico más allá del edificio. Por un lado, Flotando en litio aborda la relación entre territorio, extractivismo, bienestar y conflicto ambiental. Por otro, Hacia la ecomorfología recupera el pensamiento de Anna Bofill y su visión anticipatoria sobre la arquitectura, la ciudad y el entorno.


Otros reconocimientos de los Premios FAD 2026
La edición también ha reconocido el talento emergente a través del Premio Habitàcola, otorgado al proyecto (DES)BORDE, de Sara Gómez Montolio, estudiante de ESDI. Además, el Premio al Centro Educativo ha sido concedido a la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM).
Una edición marcada por la rehabilitación y la responsabilidad urbana
Los ganadores de los Premios FAD 2026 dibujan un panorama claro: la arquitectura más relevante del momento no siempre se encuentra en la obra nueva, sino en la capacidad de leer lo existente, transformarlo y hacerlo útil para nuevas formas de vida.
Desde la rehabilitación industrial de L’Anònima Manresana hasta la renaturalización urbana de Canòpia Urbana, pasando por la complejidad doméstica de la vivienda de MAIO o la intervención bioclimática de Infinito Delicias, esta edición confirma una tendencia cada vez más sólida: construir mejor también significa intervenir con inteligencia sobre aquello que ya forma parte de nuestras ciudades.
Los Premios FAD 2026 no solo premian obras destacadas. También señalan una dirección para la arquitectura contemporánea: menos consumo de suelo, más reutilización, más paisaje, más comunidad y una mirada más atenta hacia el patrimonio construido.




















