Una reinterpretación de la clásica cubierta en forma de A, achatada en su parte superior para aumentar el espacio interior.
La estructura queda definida por cuatro pórticos metálicos idénticos que se muestran abiertamente en el interior de la vivienda, pintados en azul claro, al igual que el resto de los elementos estructurales.

La parcela situada en el número 17 de Playfair es el resultado de una reciente segregación, cuyas dos mitades se vendieron con las correspondientes autorizaciones urbanísticas ya aprobadas. La vivienda construida en la parcela 17B se eleva considerablemente sobre la propiedad vecina, perjudicando su soleamiento. Este edificio representaba precisamente aquello que los propietarios querían evitar.
Debido a los ajustados plazos del proyecto, la vivienda debía obtener su autorización mediante un procedimiento de certificación de cumplimiento normativo (CDC). Esto implicaba respetar estrictamente todos los parámetros urbanísticos establecidos, además de cumplir una amplia serie de exigencias técnicas y constructivas.


Las restricciones derivadas de su ubicación en una zona inundable obligaron a elevar la vivienda respecto al terreno. Asimismo, los cambios de nivel interiores quedaron limitados a determinadas posiciones establecidas por la normativa.
La edificación se sitúa próxima al lindero sur de la parcela para maximizar el aprovechamiento de la radiación solar, mientras que su volumetría se retranquea progresivamente respecto al lindero norte, generando espacios habitables orientados hacia esa dirección.
El volumen de doble altura se concentra en la parte delantera, próxima a la calle, y se reduce a una sola planta en la zona posterior, favoreciendo así la entrada de luz solar en el jardín trasero.

Una estrategia de sostenibilidad basada en soluciones pasivas
El planteamiento sostenible de la vivienda apuesta decididamente por soluciones sencillas y de baja complejidad tecnológica.
El hueco central de la escalera, desarrollado en doble altura, funciona durante el verano como una chimenea de ventilación natural. Mediante un extractor eólico de cubierta de dimensiones industriales, capaz de evacuar aproximadamente 2.000 litros de aire por minuto, se favorece la extracción del aire caliente y la entrada de aire fresco a través de ventanas practicables situadas a baja altura en la fachada sur, protegida de la radiación solar directa.

Durante el invierno, este mismo espacio central permite distribuir hacia los dormitorios el aire caliente generado por una estufa de leña situada en la zona de estar.
Las grandes superficies acristaladas se orientan hacia el este y el oeste, protegidas bajo profundos vuelos de cubierta. Por su parte, las ventanas orientadas al norte se mantienen deliberadamente pequeñas y se protegen mediante aleros, pantallas vegetales o elementos volumétricos salientes.
El cerramiento inclinado de la fachada sur incorpora únicamente ventanas destinadas a la ventilación.
Los muros exteriores emplean un sistema de entramado mejorado, con rastreles interiores dispuestos perpendicularmente a la estructura principal, una solución que permite reducir los puentes térmicos y mejorar el comportamiento energético de la envolvente.
El proyecto contempla, además, la posibilidad de instalar paneles fotovoltaicos en el faldón inferior de la cubierta orientado al norte, junto con un sistema de almacenamiento mediante baterías.
Materialidad y soluciones constructivas
La vivienda utiliza una cocina de inducción y un sistema de producción de agua caliente sanitaria mediante bomba de calor.
La selección de materiales responde a criterios de sencillez, disponibilidad y durabilidad, con el objetivo de reducir tanto los costes iniciales de construcción como las necesidades de mantenimiento a largo plazo.

La cubierta se resuelve mediante chapa metálica perfilada, mientras que las carpinterías exteriores son de aluminio.
Para los revestimientos exteriores se emplea madera tratada térmicamente y sin acabados superficiales, que adquirirá progresivamente una tonalidad grisácea como consecuencia de su exposición a la intemperie.
Por último, se utilizan maderas de procedencia local en los pavimentos interiores y en las tarimas exteriores, reforzando una propuesta arquitectónica basada en la economía de medios, la expresión estructural y la utilización consciente de los recursos.





























