Ubicado en el pueblo de Toxofal, este proyecto consistió en la rehabilitación de una casa tradicional del siglo XIX que había estado deshabitada durante más de 30 años.
La intervención buscó preservar la esencia del edificio original, adaptándolo a los estándares contemporáneos de confort y funcionalidad. La casa principal y el anexo —antiguamente garaje y sala de horno de pan— fueron cuidadosamente restaurados.

Se conservaron las fachadas y los muros interiores originales, mientras que las áreas recientemente ampliadas se revistieron con tablas de madera, creando un diálogo con la mampostería de piedra existente, ahora revestida con yeso veneciano. Este contraste resalta los distintos períodos de intervención y aporta profundidad a la narrativa espacial.




La zona social se amplió a un espacio previamente cubierto que servía de bodega, mientras que la planta baja actual ahora alberga exclusivamente los dormitorios. El antiguo ático, antes utilizado como almacén, se transformó en una suite con acceso a una terraza exterior con vistas a la playa. La antigua cocina se reconvirtió en un nuevo baño y la chimenea original se reinventó como fuente de luz cenital.

La ampliación también introdujo aberturas más amplias, mejorando la conexión entre los espacios interiores y exteriores, a la vez que conserva la privacidad necesaria.
El antiguo horno de leña se abrió al jardín, estableciendo una nueva relación con el exterior e integrando una pequeña piscina y losas de hormigón que definen los usos exteriores.


































