El Centro Cultural de Belém (CCB) acoge desde el 11 de febrero hasta el 26 de abril de 2026 la séptima edición de “Habitar Portugal 1974–2024”, una exposición que propone una lectura panorámica de la arquitectura portuguesa construida en el último medio siglo de democracia y su proyección hacia el futuro.
La muestra, comisariada por Alexandra Saraiva, Célia Gomes y Rui Leão, y organizada por la Ordem dos Arquitectos en colaboración con el MAC/CCB – Museu de Arte Contemporânea e Centro de Arquitetura, reúne una selección de cien obras representativas, tanto dentro de Portugal como en territorios internacionales donde arquitectos portugueses han dejado una impronta significativa.

Más allá de la simple acumulación de hitos, la exposición articula una narración crítica —en clave histórica y proyectual— sobre el papel de la arquitectura como forma específica de mediación entre sociedad, territorio y política. El comisariado ha estructurado el discurso en tres ejes temáticos que funcionan como lentes interpretativas del proyecto contemporáneo: “Arquitectura como gesto político”, “La persistencia de la memoria” y “Rupturas y nuevas configuraciones”.

El primer eje pone en primer plano obras que encarnan el compromiso social de la disciplina arquitectónica tras la Revolución de los Claveles de 1974, desde iniciativas de vivienda social hasta equipamientos cívicos e institucionales. Proyectos como el Conjunto Habitacional Pantera Cor de Rosa, en Lisboa, o la Cámara Municipal de Matosinhos son ejemplos de cómo la arquitectura se constituyó en herramienta de integración urbana y transformación social.
El segundo eje reflexiona sobre la memoria colectiva y el patrimonio, incorporando operaciones de rehabilitación y reinterpretación del legado construido. Entre estas, destacan la reconversión del Mercado do Bolhão, en Oporto, y la intervención en el Convento de São Francisco, en São Miguel, que dialogan con la historia material y simbólica del lugar.

Finalmente, la tercera sección explora las nuevas formas de habitar que emergen de la hibridación de tecnologías, materiales y programas contemporáneos. Edificaciones como el Museu do Côa, de Camilo Rebelo y Tiago Pimentel, o el Centro de Interpretación del Románico en Lousada, de Spaceworkers, ponen en evidencia las respuestas creativas y proyectuales ante los desafíos ecológicos, culturales y sociales actuales.
La inclusión de obras realizadas fuera de las fronteras portuguesas —como la Marginal de la Bahía de Luanda o el Desert X Al Ula Visitor Centre en Arabia Saudita— subraya la dimensión global de la práctica arquitectónica lusa y su capacidad para traducir sensibilidades locales en contextos diversos.

“Habitar Portugal” no se limita a ser una mera exposición retrospectiva: es un dispositivo crítico que invita a repensar el sentido del habitar en el presente, así como la función pública de la arquitectura en sociedades marcadas por transformaciones profundas. En un contexto europeo donde la producción contemporánea convive con presiones socioeconómicas, este ejercicio curatorial propone mirar atrás para comprender las continuidades y tensiones que configuran los territorios de la arquitectura hoy. Aquí, el acto de habitar se revela como un síntoma político y cultural, un registro de aspiraciones colectivas inscritas en la ciudad, la vivienda y el paisaje.
La exposición se presenta, así, como uno de los acontecimientos más relevantes del calendario arquitectónico ibérico para 2026 —una cartografía crítica de identidades formales, debates sociales y prácticas espaciales que han configurado el tejido físico y simbólico de Portugal desde la instauración de la democracia hasta nuestros días.














